domingo, 1 de mayo de 2011

LAS BODAS REALES. LA HERENCIA Y EL PODER DE UN TRONO.

No soy el primero ni el último que opinará algo diferente con respecto a la Boda Real de Inglaterra, vista con toda su pompa y majestuosidad por la televisión en el mundo. Seré franco en manifestar que no tenía el más mínimo interés en verla y cumplí con mi deseo. Pero, los noticieros y toda la prensa escrita en vistosas páginas a todo color, nos sorprenden con los datos de lo millonaria que resultó. Lo que no entiendo es el por qué de tanto interés en publicitarla. ¿Cuál es el mérito de los contrayentes?

Si analizamos con serenidad el despilfarro, podemos asegurar que no existe razón para tal cosa. Desde un punto  que defina mi crítica, sólo es el nieto de la Reyna que, por instintos propios de la naturaleza, busca pareja y la encuentra fuera de su entorno real. ¿Ya es un "mérito"? Ha encontrado a la sucesora de "Lady D". Pero ¿qué ha hecho el joven heredero de la corona británica para merecer tanta bullanga? Su padre el príncipe Carlos, tan torpe como sus acciones, no deja huellas que merezcan orgullo para sus vástagos.

Lo extraño es que Inglaterra es un país con su tradición monárquica y su población del orden de los grandes estados súper desarrollados. La llamada nobleza real es herencia de un pasado no muy santo y moral. Su historia no es ejemplar y, si observamos cómo se creó la nobleza, peor aún. Recordemos las viejas películas de reyes y héroes épicos, que pintan de cuerpo entero los abusos y atropellos que ejercieron en contra de sus rivales para llegar al poder. Las famosas coronaciones a costa de los impuestos contra el pueblo, otra evidencia.

Así surgen los "nobles". Se da en todos los reinos. Se entronan para siempre y, por los siglos de los siglos, sin necesidad de batallas y por curioso respeto a la tradición, se repiten bodas con toda la magnificencia que acabamos de presenciar y que emula a la del príncipe Carlos y Diana. ¿Qué algo de real valor ha hecho en su vida Carlitos? Nada. Hasta se divorció y ocasionó un tremendo gasto a su mami. Y sigue tan fresco, vuelto a casar y conviviendo con su dama con la que realiza "obras de bien social".

Bueno sería que todo lo bueno que realizan estos personajes reales, lo hicieran con el esfuerzo de su trabajo. No. Nunca trabajaron ni trabajarán. El verbo que conocen es "travagar". Sin embargo, son objeto de reverencias y hasta tienen un teatro real para sus espectáculos preferidos. Es que la tradición no puede olvidar lo nefastas que fueron las maneras de ¿cómo llegaron al trono? Y seguirán allí por los siglos de los siglos. Cosas que no entiendo ni entenderé jamás.

Todo lo poco que hemos ganado en la vida, ha sido con verdadero esfuerzo y siempre entregado a la nobleza de mi trabajo. Es el orgullo de nuestros hijos. Pero, ¿cuál es el orgullo de estos seres "irreales"? Es que ¿no existe el cine para crear fantasías? Hay que seguir con las fantasías "reales". Gracias a Dios eso no pasa por aquí, aunque hay personajes que han pretendido hacerlo y hasta su familia se cree heredera de aquel trono imaginario. Por eso postulan a la Presidencia de la República. Mucho cuidado. Gracias.

BEATO PAPA JUAN PABLO I I. PRONTO EN EL ALTAR DE LOS SANTOS.

Papa de los Jóvenes
En un ceremonial que tuvo su día central el 1ro. de Mayo, se beatificó al Papa de la Iglesia Católica más carismático de todos los tiempos. El polaco que sorprendió al mundo con su simpatía singular e historia que conmovió hasta los corazones más fríos. La llegada de este prelado al trono papal significó una revolución y transformación de todo lo que sus antecesores dejaron. En mis 76 años de vida nunca observé un representante de Cristo con las simpatías de Juan Pablo I I.

Se ha dado el gran paso que llevará a los Altares de la Santidad al amigo de todos. Se le trata de identificar con los jóvenes en un afán de conquistarlo y no es así. Llegó a todos por igual y hasta quienes representan religiones distintas. Un fuera de serie y yo diría milagroso. Cuando su llegada al Perú, en dos oportunidades, las masas de creyentes y no creyentes se confundieron en una sola Fe. Este mismo fenómeno aconteció en todo lugar donde puso sus pies y besó sus suelos. La televisión fue exclusiva para él.

Reflexión Pura
Demostró en acción su amor cristiano y se expuso a todos los riesgos a los que están sujetos quienes, como él, representan una ideología o religión. Fue el pastor, el gran pastor en busca de sus ovejas descarriadas y sin temer a desbarrancarse en algún lugar peligroso. Las ubicó y las volvió al rebaño y no contento de ello, atrajo a otras que no tenían  donde ir. El verdadero pastor que no necesitó de repartir obsequios para lograr que lo sigan y lo quieran. ¡Qué buen ejemplo para los políticos!

Su paso por este mundo fue una réplica de la de Cristo. El Mesías conquistó fieles ofreciendo sólo amor entre sus semejantes y lo mismo hizo Juán Pablo. El hijo del Creador del Mundo sucumbió en la Cruz del Calvario para salvarnos el espíritu. Este buen Papa estuvo a punto de morir en un universo moderno ante la locura de un infeliz, contratado y pagado para hacerlo. Ambos sobreviven y cada vez son más grandes. Ante campañas alevosas, prevalece el amor de sus enseñanzas.

BEATO JUÁN PABLO
Sin ánimo de contagiarme de los momentos emotivos que hoy se viven con su beatificación, nosotros nos entregamos a su cuidado cuando peligraba nuestra vida. En aquel quirófano de la incertidumbre a la que se ve expuesto quien afronta una operación quirúrgica, nos entregamos a su memoria. Apareció en el momento preciso para darnos fortaleza y aquí nos tienen, sobreviviendo y pasando los tres años de haber sido dañados por el cáncer. Sabemos que nos cuida y seguirá protegiendo.

Bienvenido "Beato Papa Juán Pablo". Hoy desfilan ante tu ataúd millares de personas fieles a tu recuerdo. Lo importante es que buscan con fe la cura para sus males y cuántos lograrán sus pedidos gracias a tu santidad. Porque nadie duda que eres Santo. Perdonaste al que te agredió y pediste perdón siempre en tus confesiones casi diarias. ¡Qué maravillosa virtud! Si todos los humanos te imitáramos con fe, no existirían rencores y este mundo tendría asegurada la eternidad. Gracias maravilloso Santo. Gracias.