viernes, 15 de junio de 2012

FALLECIÓ LUCHO YÁÑEZ, UN CAMANEJO ORGULLOSO DE SU TIERRA. MURIO POR LA IRRESPONSABILIDAD DE UN BORRACHO QUE LO ATROPELLÓ.

Esta noche, antes de las diez me llamó Juán Carlos y me da la infausta noticia de la trágica muerte de mi amigo Lucho Yáñez y vista en la televisión. No lo podía creer. ¡Lucho muerto! ¡Qué pena! Un pobre sujeto que bebió demasiado por la derrota de la selección peruana de fútbol y manejando irresponsablemente su automóvil, al ser detenido por la policía, fugó y en su loca carrera se estrello contra el automóvil de Lucho Yáñez, matándolo en forma instantánea. Fue en la esquina de la Av. Universitaria y la avenida San Felipe, lugar en el que los choferes de combis y buses, hacen lo que les da la gana. El borracho cruzó en luz roja para fugar, atropellando a mi amigo.

Este blog no es necesariamente un espacio para dar reportes de esta naturaleza. Lo que nos lleva a escribir es nuestra indignación. Lucho Yáñez, fue amigo de casa y tuvimos una relación muy singular cuando nos servía de compañía con nuestro amigo en común Gonzalo Chávez, durante la ausencia de mi esposa en España. Su espíritu luchador lo llevó a ingresar al mundo de la cocina y la verdad es que supimos de su sazón y bondad. Era un hombre muy versátil. Nos sorprendió cuando nos mostró su faceta de artista y guitarra en mano, nos deleitaba con canciones que lo retornaban a su Camaná querido. 

Fue una etapa en la que tenía a mi lado a mi querida suegra Zoila Quiróz Perasso, quien se divertía con las ocurrencias de Lucho Yáñez. Nació una amistad que no presentí y nos demostró su voluntad de servicio, cuando enn una ocasión mi hijo Juán Carlos se fracturó el brazo. Debía acudir al Hospital Loayza y tuvo la gentileza de pilotear mi automóvil y ayudarnos en todo lo que ese momento nos demandó. Es algo que jamás olvidamos mi hijo y yo. También nos trasladaba en todas las ocasiones que requeríamos de sus servicios de taxista. Un verdadero y entusiasta colaborador que jamás decía no. ¡Qué pena Lucho!

En sus momentos de juventud y ya casado, logró formar una familia a la que la dotó de casa propia. Laboró en las Empresas Eléctricas y llegó a ocupar importante puesto ejecutivo. Gallero de raza, poseía en su casa toda clase de gallos de pelea, uno sus hobbys predilectos. Juán Carlos alternó con sus hijos y supo de la grandeza de Lucho Yáñez, quien no negaba nada a su familia y lo entregaba todo. Lamentablemente esa etapa tuvo su fin y volvió a formar otro hogar, el que conocí y del cual tuvo un hijo y al que vi declarando en la televisión con respecto a la muerte de su padre. Nos sorprendió su ecuanimidad, a pesar de su tragedia.

La urbanización Santa Isabel está de luto. Muy conocido por ser magnánimo y pura "chamba". Se dedicó a ganarse el sustento para los suyo, taxeando. Con toda su historia vivida y que compartió con nosotros, jamás dijo no a las nuevas oportunidades. Hizo de todo. Un hombre de muchos valores y que lamento haya tenido un final tan lamentable. Mis condolencias a su familia y en especial a su amada hermana y sobrinos en "Madreselvas". De lo que estoy seguro es que tiene un lugar en el cielo y ya se encuentra gozando del favor de Dios. No estamos enterados de su velatorio ni el lugar en el que serán venerados sus restos. Sólo nos queda decirle: "Amigo, cumpliste como nadie y por algo bueno será que has partido antes". Descansa en Paz. Gracias.

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